El estrés tiene efectos positivos cuando nos lleva a manejar los problemas cotidianos de forma constructiva, enfrentándonos a los retos de una forma adecuada y adaptativa. Pero cuando la respuesta de estrés se prolonga o se intensifica desmesuradamente en el tiempo, nuestra salud, nuestro desarrollo personal, académico o profesional, nuestras relaciones interpersonales, familiares y/o de pareja pueden verse muy afectadas.
Se vive una situación de estrés cuando una persona percibe que no controla, que las demandas de su entorno y los retos que le vienen impuestos o que ella misma se ha autoimpuesto superan con creces su capacidad para poder afrontarlos con éxito percibiendo como única alternativa que dicha situación pondrá en peligro su estabilidad física o psicológica.
Te puedo ayudar a hacer frente de otra manera a las situaciones que te desbordan y a manejar el estrés con técnicas y estrategias útiles para poder mejorar tu día a día.
En muchas ocasiones esas sensaciones de angustia aparecen de repente y es algo que a la mayoría de las personas con ansiedad les produce un sentimiento de impotencia, INCONTROLABILIDAD, que a su vez, les asusta, iniciando de nuevo el CIRCULO VICIOSO de la ansiedad
El estrés se manifiesta con una amplia gama de síntomas muy variados, que muchas veces no relacionamos con el estrés, entre ellos podemos observar los siguientes, dependiendo de cada persona y del tipo de estrés que esté sufriendo:
El estrés se manifiesta con una amplia gama de síntomas muy variados, que muchas veces no relacionamos con el estrés, entre ellos podemos observar los siguientes, dependiendo de cada persona y del tipo de estrés que esté sufriendo:
1) Síntomas Físicos:
Sudoración excesiva, especialmente en las manos.
Pies y manos fríos.
Tensión muscular, generalmente en la espalda y el cuello (contracturas).
Alteración de la respiración.
Malestar en el estómago.
Calambres intestinales.
Diarrea o estreñimiento.
Náuseas.
Palpitaciones.
Aumento de la frecuencia cardiaca.
Incremento de la tensión arterial.
Opresión en el pecho.
Dificultad para tragar.
Sequedad de boca.
Aparición de llagas en la mucosa oral.
Exacerbación de eccemas o problemas en la piel
Temblor
Problemas sexuales
Ausencia o aumento del apetito.
Cansancio.
Dolores de cabeza
2) Síntomas Emocionales:
Inquietud, nerviosismo
Angustia.
Ganas de llorar.
Cambios de humor.
Irritabilidad, “saltar por cualquier cosa”
Preocupación desproporcionada.
Ansiedad.
Depresión.
Sensación de no control.
Sentimiento de no poder con todo.
3) Conductuales:
No parar de moverse.
Risa nerviosa.
Llanto.
Bruxismo, tensión en la mandíbula
Actitud brusca en el trato con otras personas.
Irritabilidad.
Problemas en la actividad sexual, como ausencia del deseo sexual.
Alteraciones del sueño (insomnio o dormir en exceso).
Tics nerviosos.
Comer en exceso o dejar de hacerlo.
4) Síntomas Cognitivos:
Dificultad para concentrarse, estar distraído
Perdida de la atención
Alteraciones de la memoria.
No ser capaz de tomar decisiones.
Pensamientos repetitivos.
Ideas catastróficas.
Lentitud en el desarrollo del pensamiento lógico.
Sensación de verse superado por la situación.
Sensación de fracaso.
Lo importante es saber que el estrés puede tratarse de forma efectiva.
Existen muchísimas técnicas y tratamientos psicológicos que han demostrado su eficacia desde hace ya varias décadas y también hay nuevos avances científicos que han descubierto nuevas estrategias de control de estrés.
Yo llevo más de 17 años tratando todo tipo de problemas de estrés y ansiedad y formándome de manera continua, de tal forma que conozco todo tipo de técnicas disponibles para ayudarte.