Desde la psicología cognitiva sabemos que estos procesos están relacionados con determinadas formas de atención, interpretación y valoración de la incertidumbre. Funcionan como un mecanismo de afrontamiento automático para conseguir control y seguridad, aunque la consecuencia real sea el agotamiento mental y mantenerse atrapado en el pensamiento sin avanzar.
Te oriento para explorar qué desencadena tus preocupaciones o rumiaciones, qué significado tienen para ti y qué estrategias utilizas para intentar sentirte seguro. Descubriremos qué disparadores activan el foco en la amenaza en tu mente y entrenaremos la diferencia entre pensar para resolver algo y pensar para intentar controlar lo que no puede controlarse.
Aplicamos la defusión cognitiva para que aprendas a observar tus pensamientos como eventos mentales pasajeros sin engancharte a ellos, entrenando la atención al presente para reconectarte con el aquí y el ahora y con lo que sí está en tu mano dirigir.
Te acompaño a comprender los factores que favorecen la rumiación y los patrones cognitivos que la alimentan. Trabajamos con procesamiento cognitivo y emocional para que aprendas a distanciarte de las ideas recurrentes, flexibilizar la exigencia mental y disfrutar de un diálogo interno más tranquilo y equilibrado.
No necesitas encontrar una respuesta para cada pensamiento; te ofrezco mi asesoramiento para construir una mente más clara para recuperar la libertad de decidir cuáles merecen tu atención y tomar decisiones desde la calma y no desde el miedo.